Nuevos gases, el camino hacia una refrigeración sostenible

El mundo de la refrigeración está cambiando para adaptarse a las nuevas normas y requerimientos que un planeta más verde necesita. El cambio climático es una amenaza real, pero la industria de la refrigeración no puede detenerse de la noche a la mañana. Es un proceso de transformación gradual que lleva en marcha desde hace años y que veremos cómo cambia en las siguientes décadas.

Durante más de 30 años el mundo ha trabajado en eliminar gradualmente la producción y el consumo de sustancias que agotan la capa de ozono. Uno de los gases de efecto invernadero más potentes es el gas fluorado (gas-F), que se compone principalmente de hidrofluorocarbonos (HFC) que se utilizan en la refrigeración y los aires acondicionados, entre otras industrias.

En México, por ejemplo, el calendario de reducción de HFC establece que deberá congelar su consumo en 2024, tomando como línea base el promedio de consumo de HFC en el periodo de 2020 a 2022, añadiendo 65% de la línea base de HFC. La meta para 2045 es reducir en 80% la línea base para 2045.

El problema con los HFC y los gases F es que son gases de efecto invernadero muy potentes que pueden escapar y acumularse en la atmósfera, contribuyendo al cambio climático. Entonces, ¿con qué están siendo reemplazados exactamente? Hay distintas propuestas y métodos que buscan llevarnos a la neutralidad climática. Por ejemplo, hay empresas que están reemplazando sus refrigerantes HFC R134A y R404A dañinos con alternativas de gas natural, como R290, R600a.

Todos son refrigerantes naturales y ecológicos que son más responsables con el medio ambiente, reduciendo el efecto agresivo que los HFC utilizados anteriormente tienen sobre nuestro planeta. Existe un creciente interés por el uso de refrigerantes HFC de bajo potencial de calentamiento global (GWP) y menor inflamabilidad, pero su uso todavía no es muy común. Entre ellos se encuentran los R1234yf y R1234ze, así como sus mezclas con refrigerantes HFC no inflamables. El R1234yf y el R1234ze son ejemplos de refrigerantes HFC insaturados, también conocidos como hidrofluoro olefinas (HFO).

Nuevos gases, el camino hacia una refrigeración sostenible

Este tipo de refrigerantes de bajo GWP pueden tener un papel clave en el futuro cercano, pero suelen ser sustancias ligeramente inflamables y deben manipularse con la precaución adecuada.
Estas son algunas formas en que los refrigerantes de nueva generación ayudan a combatir el cambio climático:

​​Una huella de carbono más baja 

El beneficio clave de usar gas ecológico sobre los gases F es el hecho de que tienen un impacto menor en el medio ambiente. Es un cambio importante y fundamental que puede ayudar a las empresas a ser más ecológicas.

Mayor eficiencia

Estos gases refrigerantes ecológicos no sólo ayudan a las empresas a ser más ecológicas, sino que también son increíblemente efectivos como refrigerante y ofrecen un rendimiento operativo mucho mayor. De hecho, estos nuevos gases verdes tienen un efecto refrescante cuatro veces mayor que los HFC.

Sin fugas y no tóxicos 

Uno de los mayores beneficios de estos gases es que son menos inflamables, lo que los hace un poco más seguros de usar. Además, los nuevos refrigerantes son operados con nuevas herramientas y máquinas, reduciendo las fugas hasta en un 95%. Esto proporciona a los usuarios un rendimiento general mejorado al mismo tiempo que reduce el consumo de energía del sistema de refrigeración.

No hay una sola manera de ver las cosas al hablar del futuro sostenible de la refrigeración.
La revolución verde está por llegar y tenemos el tiempo y la capacidad de decidir de qué lado de la historia estaremos, pues adoptar estas nuevas tecnologías es un compromiso con todo el planeta.

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