El rol de la refrigeración en la economía

Entender la economía mundial es una tarea muy difícil y cambio constante. Desde lo macroeconómico a lo microeconómico, se desprenden infinidad de temas que no pueden cubrirse en una vida. Sin embargo, a veces es necesario tomar una lupa e inspeccionar aunque sea un punto del panorama general para darle sentido a lo que buscamos. 

La refrigeración es parte esencial de la economía. Tanto a nivel mundial, como de manera personal, todos nos relacionamos con ella de una forma u otra. Mientras unos piensan en refrigeradores en casa, otros ven los que encuentran en supermercados y tiendas donde sus alimentos se mantienen frescos o congelados para disfrutarse cuando uno lo desee.

Hay quienes incluso piensan en pistas de hielo o fabricación nieve, pero esto va mucho más allá. Estas aplicaciones son solo un pequeño fragmento visible de la industria de la refrigeración que está presente en innumerables sectores que van desde la industria de los alimentos y medicinas, hasta el aire acondicionado, y que desempeña un rol vital en nuestra salud, consumo de energía y en relación con el medio ambiente. 

El rol de la <span><strong>refrigeración</strong> en la economía</span>

El Instituto Internacional de Refrigeración calcula que hay cerca de 3 mil millones de refrigeradores, aires acondicionados y bombas de calor operando en el mundo. Esto supone ventas anuales aproximadas a 300 mil millones de dólares, y es una industria donde actualmente hay cerca de 12 millones de personas trabajando. 

La refrigeración comercial, que es el área de interés de Rensa Refrigeración, opera 90 millones de máquinas, y cada una necesita expertos para instalar, reparar y mantenerlas. 

Es por esto que estos trabajos sólo irán en aumento en todo el mundo, pues los países desarrollados así como los que se encuentran en vías de desarrollo necesitan esta tecnología para distintos fines. Algunos ejemplos incluyen reducir las pérdidas post-cosecha, almacenar carne para su exportación, conservar productos alimenticios frescos y procesados, así como refrigerar farmacéuticos y medicinas, especialmente vacunas. 

Con el avance de la tecnología, se están desarrollando nuevos tratamientos en la industria de la refrigeración, como la criocirugía y la crioterapia, donde se necesita trabajar con temperaturas menores a 20 grados centígrados sólo para empezar. Esta misma tecnología ha permitido la fabricación de nuevos productos en la industria de la alimentación y las bebidas, en la manufactura (sobre todo en los procesos químicos) de plásticos, la ingeniería mecánica y más.

Es incluso en los proyectos científicos más importantes a nivel mundial que la industria de la refrigeración hace eco. Sólo basta pensar en el trabajo que se hace con el Gran Colisionador de Hadrones del CERN para imaginar cómo es que la humanidad ha avanzado gracias a nuestra capacidad para refrigerar la materia. 

La industria de la refrigeración es esencial para nuestro desarrollo y supervivencia. Además de eso, se trata de un sector laboral que crecerá aún más y que ayudará a combatir problemas como el cambio climático y la hambruna a nivel mundial.