¿Cómo hacer la industria de la refrigeración comercial más sustentable?

Estamos viviendo una revolución tecnológica sin precedentes. En los últimos años la tecnología ha avanzado de tal manera que lo que considerábamos imposible hace 50 años hoy es parte de nuestra realidad cotidiana. 

Uno de los aspectos más importantes en el planeta estos últimos años ha sido el tema de la sustentabilidad y el enfoque que se le debe dar para combatir el cambio climático. Esto ha traído nuevas ideas y productos a todas las industrias con el fin de hacerlas más verdes, pero a pesar de todo, es imposible cambiar de energía de un día a otro. 

El proceso para hacer energía más limpia es una realidad que funciona a pequeña escala hasta ahora, pues la energía “verde” aún no tiene la capacidad de abastecer a las grandes industrias. Esto no significa que el futuro no pueda ser verde, pero por ahora, la refrigeración depende de energía convencional para operar. 

 

Durante los próximos 30 años, se venderán 10 nuevos sistemas de refrigeración por segundo, y la tendencia va en aumento. Hoy en día, casi el 17% del consumo mundial de electricidad se debe a la refrigeración y el aire acondicionado. Si bien no es posible cambiar la manera en que operan todos estos sistemas, se puede hablar de una reducción de energía para que los sistemas de refrigeración trabajen, por lo que más que necesitar cambiar los productos usados para operar los sistemas de refrigeración, hacer de la industria algo más sustentable es posible a través del ahorro de energía. 

¿Cómo hacer la industria de la refrigeración comercial más sustentable?

Para garantizar la eficiencia energética de un sistema de refrigeración dependen varios factores, como el tipo de tecnología que se utiliza, el refrigerante, las condiciones climáticas del lugar, así como la temperatura ambiente donde se instala el sistema y el diseño de los componentes individuales. 

Otra cuestión importante es el material que fue usado para construir los edificios o complejos que albergan los sistemas de refrigeración, pues estos son determinantes para el nivel de energía que consumirán.

La verdadera revolución a mediano plazo consiste en hacer que los sistemas de refrigeración consuman menos energía de la que necesitan, pero para eso se necesita de un trabajo mucho más grande donde la infraestructura de los sistemas energéticos sea capaz de transportarla y distribuirla correctamente, de introducir leyes que regulen el consumo de energía y que se reemplacen los sistemas que no funcionan y generan un mayor consumo.

Así es como realmente podemos transformar la industria hacia un futuro más sustentable.